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Lesiones por presión: clasificación, prevención y manejo

La lesión por presión se previene y se trata aliviando la presión; el apósito es consecuencia, no causa ni solución. Clasificación, plan de cuidado y señales de alarma.

Definición

Lesión localizada de la piel y/o del tejido subyacente, generalmente sobre una prominencia ósea, causada por presión sostenida o presión combinada con cizallamiento y fricción. Puede presentarse en piel intacta (lesión profunda que aún no se abre) o como herida abierta.

Clasificación (categorías o estadios)

  • Categoría 1: eritema que no blanquea en piel intacta.
  • Categoría 2: pérdida parcial de espesor con lecho rosado o flictena; sin tejido de granulación,

esfacelo ni necrosis.

  • Categoría 3: pérdida total de espesor; se ve grasa subcutánea, puede haber socavamiento, sin hueso,

tendón ni músculo expuestos.

  • Categoría 4: pérdida total de espesor con hueso, tendón, músculo o articulación expuestos.
  • No clasificable: pérdida total de espesor cubierta por esfacelo o necrosis, imposible de estadificar

hasta desbridar.

  • Lesión por presión de tejido profundo: piel intacta o flictena con coloración púrpura o marrón por

daño del tejido profundo (sospecha).

Localizaciones más frecuentes: sacro, coxis, talones, trocánteres, isquiones, occipucio, maléolos y prominencias de pies.

Evaluación inicial

  • Categoría, localización, dimensiones (largo × ancho × profundidad), forma.
  • Porcentaje de tejido: granulación, esfacelo, necrótico.
  • Exudado: cantidad, color, olor; y si hay infección local.
  • Socavamiento y túneles (medir con sonda estéril y registrar la dirección, como las manecillas del reloj).
  • Piel perilesional y estado general de la piel.
  • Dolor, estado de conciencia y movilidad.
  • Riesgo: escalas validadas como Braden o Norton, evaluación nutricional y de perfusión.
  • Todo lo que explica la lesión: superficie de apoyo usada, cambios de posición reales en las últimas 24 h,

quién cuida al paciente, incontinencia, humedad.

Prevención: donde se gana o se pierde

Es el eje del manejo. El tratamiento de una lesión por presión empieza por que deje de recibir presión.

  • Redistribución de presión: cambios de posición según tolerancia y estado de la piel; superficies de

apoyo estáticas o dinámicas (colchones de aire alternante, cojines especializados) según riesgo; evitar apoyar directamente sobre la lesión.

  • Talones: es la localización que más se descuida; descarga con dispositivos específicos.
  • Piel: higiene y valoración diaria, limpieza suave, humectación de piel seca; evitar frotar y evitar

masaje sobre prominencias.

  • Humedad: manejo de la incontinencia, barreras cutáneas, cambio de ropa de cama.
  • Movilización: aumentar movilidad activa y pasiva; silla de ruedas con cojín adecuado y con descarga

programada.

  • Nutrición: evaluar y corregir; una lesión por presión no cierra sin sustrato.
  • Educación: familia y cuidadores son quienes sostienen el plan las 24 horas.

Evita dispositivos en forma de anillo o “cuello de flotador”: concentran presión y edema en los tejidos vecinos.

Manejo de la lesión ya establecida

  1. Aliviar la presión en la zona (lo primero y no negociable).
  2. Preparar el lecho: desbridar tejido no viable según el caso, controlar el bioburden.
  3. Manejar humedad y exudado con el apósito adecuado, protegiendo la piel perilesional.
  4. Manejar el dolor (curación y movilización) y el espasmo.
  5. Documentar y comparar área y tejido en cada visita para saber si el plan avanza.
  6. Categoría 4, flictenas infectadas o infección profunda: valorar abordaje quirúrgico y antibiótico,

con apoyo de imagen si se sospecha osteomielitis.

Señales de alarma

Aumento rápido del tamaño, dolor nuevo o desproporcionado, exudado purulento o mal olor, eritema que avanza, fiebre, socavamiento nuevo, o lesión que sigue creciendo pese a disminuir la presión (revisa si la descarga real está ocurriendo).

Referencias

  • European Pressure Ulcer Advisory Panel (EPUAP), National Pressure Injury Advisory Panel (NPIAP),

Pan Pacific Pressure Injury Alliance (PPPIA). Prevention and Treatment of Pressure Ulcers/Injuries: Clinical Practice Guideline — 3.ª edición, 2019; 4.ª edición, 2025.

  • NPIAP: definiciones y categorías de lesión por presión (actualización de estadios).
  • Atkin L, et al. TIMERS: expanding wound care beyond the focus of the wound. 2019.